Los Yáñez, coMerciantes Portugueses en valencia durante la iMPosición del dret Portugués (1462-1512)
2021, R. Martínez y G. Cavero (coords.), Poder y poderes en la Edad Media. Murcia: Sociedad Española de Estudios Medievales, pp. 535-560
Concepción Villanueva
Germán Navarro Espinach
(Universidad de Zaragoza*)
La edición de los libros de administración del Dret Portugués, custodiados en la sección de Maestre Racional del Archivo del Reino de Valencia, ha permitido identificar entre los contribuyentes del mismo a una treintena de individuos con el apellido Yáñez, algunos de ellos con bastantes registros como Álvaro (49), Alfonso (48), Pedro (46), Gonzalo (30), Antonio (13), Juan (12) o Rodrigo (10), entre otros. Dicho apellido puede variar bien eliminando la letra eñe o mudando la desinencia final, dando como resultado Yan(n)ez, Yañes o Yan(n)es, e incluso puede transformarse directamente en Anes, Eanes o Ianes (Hianyes) más acorde al portugués.
Era habitual que los escribanos encargados de escriturar los cuadernos del derecho portugués reprodujesen varias formas a la hora de apuntar un mismo nombre o apellido, en un mismo libro, con distintas grafías. La historiografía valenciana sobre fiscalidad y comercio medieval ha ido proporcionando referencias aisladas sobre personas con dicho apellido. Hubo unos cuantos Yáñez (Álvaro, Domingo, Esteban, Pedro y Rodrigo) a los que se concedieron licencias de exportación de productos prohibidos1. Otros tres personajes figuran en un censo fiscal ordenado por las cortes de Monzón de 15102. En cuanto a la historiografía portuguesa, cuando se ha tratado el comercio marítimo entre Lisboa y Europa en el Cuatrocientos se ha hecho constante alusión a Valencia3. Evidentemente, muchas de esas citas proceden de aportaciones anteriores, entre las que destacan las de Luis Adão de Fonseca sobre la actividad de los portugueses a mediados de la centuria4 o sobre todo la tesis doctoral de Filipe Themudo Barata sobre el Mediterráneo occidental5.
Al margen de estos historiadores cuya consulta resulta obligada, hay otros trabajos que ofrecen menciones puntuales a los Yáñez, como las tesis de Enrique Otte6 y Jesús Hernández Sande7 que versan ambas sobre el reino de Sevilla, aparte de otros artículos que evalúan el comercio sevillano con los territorios insulares portugueses8 o sus vinculaciones con el reino de Granada durante el reinado de los Reyes Católicos9. También algunas publicaciones concernientes ya al siglo XVI sitúan a los Yáñez comercializando grano con el archipiélago canario10 o manteniendo contactos múltiples con Tenerife11, dando poderes, nombrando procuradores, vendiendo o comprando propiedades.
Los primeros portugueses que visitaron la ciudad de Valencia lo hicieron entre 1360 y 1370 –década que coincide con el inicio de las transacciones comerciales entre los dos reinos–, avituallando de pescado a cambio de bienes manufacturados. El tráfico marítimo con participación de los Yáñez se inició con el comercio de coses vedades, cuya exportación muestra a partir de 1381 cierto incremento en el número de registros que se despachan desde Valencia con destino a Portugal12. La lista de contribuyentes vinculados con el dret vedat reúne a Gonçalbo, Juan, Nicolau y Marti Yanyes (en 1393) y a Stheve, Nicholau, Vazquez, Anthoni y Johan Ianyez (en 1404)13. También en la reclamación de un acto de piratería cometido en 1408 se constatan una serie de marinos (entre ellos Alfonso, Bartolomé y Pedro Ianes por o Perianes con ropa y monedas) que viajaban a bordo de la barca de Joao Andrés, natural de Caminha, cuando fueron sorprendidos de regreso a Portugal por el corsario barcelonés Hugo de Voltrera, mientras bordeaban la costa valenciana14. Y en 1433 en el cabo de Palos, el ballenero armado de Johan Ianyes de Lisboa capturó la coca valenciana de Johan Anguís que marchaba a Orán15.
Durante el primer cuarto del siglo XV contamos con los avecindamientos de personas con ese mismo apellido, de los que hubo hasta tres en diferentes parroquias de la ciudad de Valencia: los mercaderes Diego y Domingo Yáñez (1417) o el trajinero Martín Yáñez (1424)16. La presencia portuguesa en el Mediterráneo durante los años centrales del Cuatrocientos era un hecho consumado. El estudio de un libro de cuentas sobre la tesorería general de Alfonso el Magnánimo referido a los años 1445-1447 nos desvela algunos datos sobre la actividad de varios personajes lusitanos en el entorno de la corte napolitana, entre ellos Roderico Janyes cuando recibió 15 ducados por gracia real17. Uno de los más destacados fue Pedro Yáñez, capitán de las embarcaciones del infante Fernando, hermano de Alfonso V de Portugal, que practicaban el corso en el Mediterráneo occidental en la segunda mitad del siglo XV. En concreto, sus naves apresaron en 1461 un ballenero de 75 toneladas que pertenecía a comerciantes de Valencia y Brujas, cargado de cerámica y vino18. A mediados de 1465 condujo una nao cargada de caballos desde Portugal hasta Barcelona que fue fletada por orden de doña Felipa, hermana del condestable Pedro de Portugal19. En cambio, fue el ataque contra la carabela de unos mercaderes valencianos en junio de 1462 lo que desencadenó un conflicto diplomático que derivó en la creación de un impuesto de represalia denominado Dret Portugués contra los portugueses en el reino de Valencia durante 1464-1512, para resarcir e indemnizar convenientemente a las víctimas de aquel asalto20.
En un acuerdo comercial suscrito en febrero de 1480 entre uno de los administradores de dicho gravamen, el valenciano Pere Barceló, y una decena de mercaderes y patrones de carabelas portugueses (entre los que figuraban Juan Yáñez, Juan Yáñez de Beutes o Vicente Yáñez de Montesinos), se decidió presionar a la monarquía aragonesa para conseguir la revocación de aquella tasa extraordinaria a cambio de recibir una compensación económica de 200 libras21. Por añadidura, el traslado de la sentencia de 1484 sobre el estado de la recaudación del derecho portugués para saldar la deuda contraída con Daniel Valleriola y otros damnificados pone en evidencia la creación de una comisión que fue presentada el 8 de noviembre de 1483 ante la bailía general de Valencia para defender los intereses de los comerciantes portugueses, en la que intervino como procurador del rey de Portugal nuevamente Pedro Yáñez22.
Los Yáñez participaron también en compraventas de carabelas a patrones o mercaderes locales. Uno de los más asiduos negociantes portugueses en el puerto de Valencia en ese sentido fue maestre Pedro Yáñez, quien el 4 de enero de 1465 vendió una carabela al valenciano Bernat Rosell por 70 libras; cifra superada por la que llegó a traspasar tres meses después por la cifra de 192 libras y 10 sueldos (1465.IV.04), cuyo incremento en el precio quizá se debía a la mayor capacidad de arqueo y a su mejor estado de conservación. Por su parte, Rodrigo Yáñez vendería otra carabela en 1485 a Luis García por 155 libras. En otros casos, se cita como navegantes a personajes como Juan Yáñez, de Oporto, piloto de nao (1479).
Asimismo, Vicente y Martín Yañes conducían sendas carabelas que atracaron en dicho fondeadero venidos desde Setúbal (1487.XI.16) y de Viana (1512.II.10) respectivamente. Cabría mencionar aquí a Vicente Yáñez23 Pinzón (c.1462-1514), el primer navegante europeo que llegó a Brasil por la desembocadura del río Amazonas, por si tuvo que ver algo con los Yáñez de Valencia24.
La peligrosidad de los viajes marítimos requería la concesión de guiajes y salvoconductos a patrones y mercaderes por parte del baile general, como los otorgados al corsario Lorenzo Yáñez para subastar las presas de genoveses capturadas con su balaner (1424)25; a Alfonso Ianyes, patrón de nave de Oporto (1437.VII. 08)26 y a Pedro Yáñez de Meruri, capità de dues naus armades de Viscaya, que llegó a Valencia para vender unos musulmanes capturados en Berbería (1448.VI.28)27. Otras veces se concederá una determinada recompensa o bonificación por un servicio prestado. Esto sucedió en 1487 (12 julio) cuando los reyes dieron seguro al lisboeta Vicente Yáñez para que, en premio por haber acudido a ayudarles al cerco marítimo de Málaga, pudiese recorrer todos los puertos y mares de los reinos de Castilla y Aragón libremente con sus carabelas sin que fuera detenido ni embargados sus bienes28.
Si contemplamos la tabla inserta como apéndice sobre los declarantes portugueses que figuran en el impuesto del Dret Portugués de Valencia, vemos que los tres mercaderes más activos son Álvaro, Alfonso y Pedro, superando los cuarenta registros fiscales; seguidos por Gonzalo, que aparece en treinta. Cabe subrayar también que hay diez comerciantes que pasan por figuran más de cinco veces, nueve lo hacen entre dos y cuatro, y trece en una sola ocasión. Puede corroborarse, además, que ninguno de ellos está especializado en una única mercancía, sino que transportan por medio de factores propios o a través de los tripulantes de los barcos artículos de diversa naturaleza, probablemente aprovechando para completar sus viajes de ida y vuelta con el acarreo de pequeñas cantidades u objetos empleados para uso personal.
No obstante, los productos más comercializados por los Yáñez son, en primer lugar, el pescado (sardina, merluza y congrio); en segundo término, las frazadas o mantas (de borra o cardadas); el tercer puesto –por número de registros– corresponde a los cueros y pieles (sobre todo de toro y de becerro) y manufacturas textiles (paños, piezas de tela y tejidos); y de lejos le siguen la cerámica y otros alimentos como arroz, azúcar, especias, pasas, castañas y vino. A modo de curiosidad hay que indicar el tráfico de esclavos29 (contabilizados ocho cautivos, más dos negros que fueron vendidos por Álvaro Yáñez30 en 18 y 30 libras, respectivamente), los rocines o trotones y las redes, cuerdas y aparejos utilizados para pescar (especialmente de boliche y maromas).
Todos los datos biográficos disponibles sobre los Yáñez de Valencia los hemos incluído en dicha tabla sumando gracias a la transcripción íntegra de los cuadernos del Dret Portugués y suman 263 ítems de un total de 2.858 registros, algo más del 9%. Por lo que respecta al importe de todo el género manifestado, éste se calcula en 5.841 libras 9 sueldos 4 dineros, mientras que el valor abonado en concepto de tributo indirecto en el lapso temporal examinado asciende a 280 libras 2 sueldos 9 dineros. Cabe recordar aquí que esta imposición fiscal se cobraba en función de 1 sueldo por cada libra de valor de cualquier producto exportado hacia Portugal y de 2 sueldos por libra para las importaciones, una escala orientativa que sería susceptible de modificaciones a lo largo del tiempo (reduciéndose a la mitad en 1465 y a un tercio en 1488)31. Si bien hay que recalcar que en general pesan mucho más las entradas que las salidas, confirmando una balanza favorable siempre al reino de Portugal.
En conclusión, aunque no hemos podido concretar por ahora las relaciones de parentesco existentes entre los distintos portugueses apellidados Yáñez en la Valencia de los siglos XV-XVI, estamos ante un ejemplo interesante sobre las interrelaciones y los intermediarios que participaban en situaciones de conflicto en busca de acuerdo y consentimiento entre poderes. La interacción entre los hombres de negocios portugueses y valencianos ante el poder municipal valenciano o ante el poder de la monarquía de la Corona de Aragón con el escenario de fondo de un acto de piratería deviene así un observatorio de análisis importante sobre las relaciones hispanoportuguesas en la Europa mediterránea de finales de la Edad Media.
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