Los Mazuelo



Los Mazuelo:
Banqueros de Burgos
Participación en la Reconquista
Presencia en Cabra, Osuna, etc.
Expediente de limpieza de sangre de Fray Pedro de Mazuelo, que no fue admitido a una orden religiosa, vinculado a los banqueros burgaleses. 
Un fray Pedro de Mazuelo aparece vinculado a Enrique IV.
Un Pedro de Mazuelo se compromete a trasladar a portugueses a las colonias americanas. Probablemente, el gobernador de Jamaica.
García de Mazuelo (comerciante lanero) y Vicente Mazuelo (traductor) en Toulouse, procedentes de Burgos.






...Algunas preguntas sobre la producción incunable en lengua castellana facturada en Tolosa de Francia a fines del siglo xv. Se pretendió entonces ordenar una serie de hipótesis relativas al carácter de la aportación de la imprenta tolosana a la edición de libros ilustrados y a su evidente interconexión con las redes y centros de estampa libresca peninsulares especializados en estos productos2. Merecía la pena interesarse, a partir acaso de presupuestos nuevos, por los productos editoriales tolosanos, por su importancia en el milieu de la imprenta hispánica y, en definitiva, por la elección estratégica e intelectual de la lengua en que algunos de esos libros antiguos salieron de las prensas de la ciudad rosa, el español ; algunos investigadores siguen defendiendo la idea de que el mercado al que estos productos iban destinados había de ser forzosamente el de los reinos hispánicos, y en ningún caso el propio lectorado local tolosano, fuera este de origen peninsular o languedociano3. No cabe sin embargo soslayar la posibilidad de que la decisión conjunta, o progresiva, de los tres impresores de origen germánico (Parix, Mayer y Klébat) de sacar de sus prensas libros para un lectorado capaz de leer castellano se debiera a la presencia de una nutrida comunidad hispánica en la ciudad del Garona.


El proyecto cuyos primeros resultados se publican aquí conjuga historia editorial y literaria con historia local e internacional –pues se interesa por las rutas comerciales y personales que vincularon Toulouse con ciudades como Zaragoza y Burgos o Pamplona. El último cuarto del cuatrocientos vio cómo Toulouse destacaba en varias empresas de gran alcance : la ciudad se convirtió en el siglo xv y hasta más allá de mediados de siglo xvi en la capital de la exportación del pastel, tinte de gran valor para la industria lanera y textil de los países europeos atlánticos, Bretaña, Inglaterra, Norte de Francia, y Países Bajos4. Las relaciones comerciales dieron lugar al establecimiento de relaciones de naturaleza más personal, de modo que la urbe tolosana acogió en su seno a mercaderes castellanos que en algunos casos se implantaron en la ciudad para hacer no solo una brillante carrera mercantil sino para forjarse a sí mismos unos destinos políticos y sociales que nada tuvieron que envidiar a sus homólogos tolosanos de larga raigambre5.

  •   Se verá en su día el trabajo de Fermín de los Reyes, en las actas del seminario « Jean Parix, un i (...)
  • 8  De obligada consulta es Sophie Cassagnes-Brouquet (éd.), Le livre dans la région toulousaine et ai (...)
  • 9  Ténganse en cuenta el estudio prosopográfico realizado por Esther Ruiz, Doctores et scholares : le (...)

3A este grupo de pobladores hispánicos, lato sensu, conocedores de preocupaciones venales se han de añadir otros, como el de los judíos castellano-aragoneses tras el edicto de 1492, sobre los cuales versa el artículo de María José Vega. Paralelamente, Toulouse, con sus diversas facultades, fue un destino ideal para los estudios universitarios : su facultad de derecho fue una de las más reputadas de Europa y atrajo a sus colegios estudiantes de Castilla y de los territorios de la Corona de Aragón. Queda constancia no solo del número importante de profesores peninsulares que impartían clase en las aulas tolosanas sino del de los estudiantes que afluían a las riberas del Garona6. Cabe recordar que la ciudad rosa fue una de las primeras en dotarse de imprenta en el reino de Francia, tras París y Lyon. Como queda señalado en la detallada contribución de Jean-François Courouau, la imprenta tolosana no nace de la expansión de las prensas parisinas y lionesas, sino que viene a Toulouse desde Castilla. No se han de obviar los vínculos existentes entre los pioneros de la imprenta tolosana y los talleres en tierras germanas, pues los grabados que ilustran muchos de los títulos que nos interesan dan fe de la estrecha relación entre ediciones alemanas y tolosanas, como ha demostrado Jean-Michel Mendiboure. Juan Parix, precursor de la imprenta castellana en Segovia7, abandonó la Meseta para instalarse en Toulouse. El porqué de su elección de producir libros en castellano (frente a una casi total ausencia de libros en francés o en la lengua local occitana) es una de las preguntas que se plantea este proyecto. Las cifras en torno a la impresión tolosana de incunables son de lo más elocuentes : del centenar largo de libros salidos de la estampa tolosana algo más de un 10 % está escrito en castellano. Dos obras son publicadas en catalán, y del amplio centenar de libros restantes publicados en latín una decena amplia de títulos recoge obras de autores hispánicos, de modo que numéricamente hablando la producción libresca estrechamente relacionada con autores peninsulares salida de las prensas tolosanas en la época de los incunables ronda un 20 % del volumen total de impresos, con una concentración de títulos en los años 1488-1490. Si nos ceñimos a algunos de los títulos publicados (La historia de la linda MelusinaEl pelegrino de vida humana, estudiados por Laura Baquedano y Elise Arnaud, o El libro de las propiedades de las cosas), había en Toulouse personas capacitadas para la traducción al castellano de obras que ya habían probado sobradamente su grado de popularidad y que prometían cierto éxito comercial. Parte de la producción de los primeros impresores (casi todos alemanes como Parix, como demuestra Sophie Cassagnes-Brouquet)8, ha sido relacionada con prácticas lectivas judeoconversas : el caso más notable es el de la Visión deleytable del converso Alfonso de la Torre (libro publicado por Parix y Klebat en 1489 y luego por Mayer en 1494). Por fin, conviene señalar la coincidencia de nombres relacionados con el comercio castellano lanero y con la traducción de libros : un tal García de Mazuelo está mercando en Toulouse en los años en que el traductor Vicente de Mazuelo está empleado en la traducción de al menos dos libros impresos en la ciudad, El pelegrino de vida humana y el Libro de las propiedades de las cosas. En el estado actual de las investigaciones que se están llevando a cabo podemos constatar lo siguiente : a lo largo de casi dos siglos, desde 1470 hasta 1640, no deja de sorprender la continua y fecunda presencia de hispanos en Toulouse. Coincide la producción de textos españoles a fines del siglo xv con la llegada e implantación de familias adineradas provenientes de las juderías españolas y con el establecimiento de unas redes comerciales en pleno apogeo. Falta por ahora lo esencial, que es establecer la relación exacta entre unos, los impresores junto con su círculo de producción (traductores, obreros especializados, traperos, fabricantes de papel), y otros, mercaderes que hayan podido intervenir de alguna manera en el proceso o bien ser los clientes locales de productos en su lengua de origen9.

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Pour citer cet article

Référence électronique

Amaia Arizaleta et Luis González Fernández« Introducción »Atalaya [En ligne], 13 | 2013, mis en ligne le 13 décembre 2013, consulté le 05 octobre 2024URL : http://journals.openedition.org/atalaya/1106 ; DOI : https://doi.org/10.4000/atalaya.1106

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Auteurs

Amaia Arizaleta

Université Toulouse II, FRAMESPA (UMR 5136)
ariza@univ-tlse2.fr

Luis González Fernández

Université Toulouse II, FRAMESPA (UMR 5136)
luis.gonzalez@univ-tlse2.fr












Mazuelo, Pedro de. Burgos, s. m. s. XV – Jamaica, c. 1537. Factor y tesorero de Jamaica.

Mazuelo pertenecía a un linaje de banqueros propietarios de bienes raíces y ocupantes de cargos concejiles, claro ejemplo de patriciado urbano de Burgos.

Su padre, Pedro de Mazuelo, fue contino real desde 1485. Los Mazuelo poseían bienes raíces en Mazuelo, donde se construyeron una casa-fortaleza; por sus servicios a la Corona fueron recibiendo otras mercedes, bien tierras o libramientos extraordinarios, con lo que se consolidó su patrimonio y su poderío.

Sus hermanos, Alonso y Francisco, fueron notarios. Otra rama familiar acaparó durante generaciones la Tesorería de la Casa de la Moneda de Burgos.

Pedro de Mazuelo fue contino de la Casa Real desde 1507; por sus servicios percibía un sueldo anual de 20.000 maravedís que cobró hasta 1513. Recibió de la Corona algunas mercedes, como una concesión de 10.000 maravedís en 1512. En 1514 el rey Fernando, de acuerdo con Fonseca, decidió su traslado a Jamaica —según el propio Monarca “en nuestro seruiçio”— como oficial real, dentro del complejo entramado político con que la Corona quería anular la influencia de los hombres del virrey Diego Colón en las Antillas. El burgalés se adaptó sin dificultad a la vida antillana; nunca regresó a Burgos. Murió en la isla hacia 1537.

Una hija suya, Leonor, se casó con Juan González de Hinojosa, que llegó a ser gobernador de Jamaica en 1555. Este hecho parece confirmar que los Mazuelo quedaron definitivamente incorporados a la oligarquía urbana jamaicana.

La gestión administrativa de Mazuelo fue similar a la del resto de los oficiales: con un sentido político definido y un planteamiento económico bastante corrupto, Mazuelo participó como factor en la pugna frente a Diego Colón. En 1515 previno por carta al Rey de la irremediable desaparición de los indios en plazo breve, unos dos años, decía, aunque eso no fue óbice para que él tuviera un numeroso grupo en encomienda.

En 1518 prestó algunos pesos de oro a Diego Velázquez para la colonización de Cuba. Como tesorero de Santiago de Jamaica tuvo que rendir cuentas a Isásaga en marzo de 1519. Su gestión se caracterizó por los abusos: uso personal de la casa y bienes del gobernador colombino Garay; enfrentamientos con él y apropiación indebida de sus bienes tras su muerte fuera de la isla. Dentro de las arbitrariedades que consintió destaca la fundación, hacia 1534, de una población en el sur de la isla, en un lugar donde poseía un ingenio de azúcar, y necesitaba construir un poblado para su mano de obra. Con la misma finalidad consiguió de don Carlos una licencia para comprar treinta esclavos procedentes de Portugal o Cabo Verde. Mazuelo fue el principal impulsor de la trata negrera a las Antillas, que, al final, la Corona autorizó. En 1536 fue residenciado por Rojas. El examen de sus libros de cuentas hizo que fuera depuesto de la Tesorería, poco antes de morir.

Entre las cantidades adeudadas por Alonso de Castro se encontraban 200.000 mrs que debía a Pedro Alonso de Burgos, cantidad ejecutada antes de marzo de 1501 en los bienes de Juana Gutiérrez de la Caballería. No obstante, Alonso de Castro y Pedro Alonso de Burgos llegaron a cierta concordia de contenido desconocido cuyos términos fueron establecidos, según mandato de los reyes, por el tesorero Alonso de Morales y Pedro de Mazuelo. Cédula de los reyes (1501-3-8. Granada). AGS, CCA, Ced. 5, f. 60, doc. 4.

Las montañas de O Courel, refugio de judíos y conversos


En las pruebas de hidalguía de los expedientes que he encontrado en las zonas de las montañas gallegas y leonesas, alegaban los hidalgos ante la Real Chancillería de Valladolid cuando se suscitaban los pleitos por habérseles reclamado o quedado con prenda el los Censos Reales donde los hidalgos estaban exentos. Que las dificultades de labrar sus tierras era arduo y penoso por ser terreno tan accidentado que había de labrarse la mayor parte en terrazas y a azada, era por ello, que eran hidalgos pobres y con el resto y escaso de terreno que les quedaba, les servia simplemente; con la yunta de una pareja de bueyes o vacas. Se formaban las piezas de ejecutoría que reclamaban su hidalguia notoria de sangre ante la Real Chancillería y esta debía de resolver a tenor de sendas investigaciones y toma de testigos con el objeto de aclarar la hidalguía del litigante o litigantes. Asuntos tales como que eran de solar conocido, libre de mezcla con raza inmunda de moro o judío y demostrar su limpieza de sangre como cristianos viejos. Los hidalgos de las montañas del Courel eran labradores pobres y con escasa hacienda en propiedad, casi todo a foro.

César de Brandariz estudia en su obra algunos aspectos del Quijote:
¿Se desarrolla la trama del Quijote en tierras de la Mancha?, ¿es posible que el pueblo de Don Quijote y Sancho coincida con una aldea que se encuentra en las montañas de León?, ¿realmente conocía Cervantes La Mancha o citaba de oídas? Después de cuatro siglos de publicada una de las mayores obras literarias de todos los tiempos, el Quijote suscita numerosos interrogantes. César Brandariz, un estudioso y especialista en la obra de Miguel de Cervantes, arroja luz sobre estas cuestiones. Que por cierto, éste apellido consta en un expediente de ejecutoria de hidalguía de Juan Antonio Gómez de Brandariz del año 1742 (San Pedro de Noceda de O Courel, Lugo).

Dice lo siguiente del "Quijote" de 1605 se desarrolle en tierras de la Mancha, y la de 1615 en tierras aragonesas, que Cervantes, posiblemente, citaba de oídas“. Y lo documenta ampliamente por sitios en las montañas sanabresas de León, cercanas a Miranda del Duero y las tierras de Galicia. Segundo. Con respecto a los años de Cervantes, pasados en Madrid, César Brandariz procede correspondientemente: los Cervantes, Cortinas, vecinos de Madrid y de Alcalá de Henares, no son su familia, pero no excluye que podían ser parientes. Otra tesis perturbante, opuesta a los pareceres consagrados. Tercero, aún más inquietante, César Brandariz afirma:

Se puede concluir con escasa sombra de duda que, según prueban sus varios y coincidentes testimonios, Miguel de Cervantes Saavedra nació en el año 1549 en una humilde aldea, refugio de judíos, llamada Cervantes, bello emplazamiento de la naturaleza que de la fortuna.

Una familia oriunda de San Pedro de Noceda de O Courel eran los Jato o Xato que se instalaron el la zona aproximadamente en el siglo XVI, y antes de este siglo estuvieron afincados en Monforte de Lemos o Lemus. Esta familia así como otras que pertenecieron a la Sinagoga de Monforte, se debatían entre la disyuntiva del cambio de residencia en función de las políticas de acose y persecución, y aun conversos, muchos de los de esta raza emigraron al Nuevo Continente en busca de una convivencia en paz lejos quizás del Santo Oficio de la Inquisición de Santiago, en el cual ya habían sido encausados. Citaré a algunos ascendientes de estos conversos: Santiago Jato, hijo de Juan Jato y de Isabel Vezada, vecino de Campos. A San Juan de Puerto Rico año de embarque: 1534-04-28; Lucas Jato de la Banda Alcance y Contenido Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Lucas Jato de la Banda, natural de Palencia y vecino de Valladolid, hijo de Fabián Jato y María Vélez de la Banda, con su mujer María de San Cebrián, natural de Palencia y vecina de Valladolid, hija de Álvaro de San Cebrián y Catalina del Castillo, y sus hijos Fabián Jato de la Banda, Lucas Jato de la Banda, María San Cebrián y Feliciana San Cebrián, a Perú. Fecha: 1612-02-24; Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Fray Gaspar de Vilanova, religioso de San Agustín, con su criado Alonso Jato, hijo de Juan de Jato y de María de Villalta, a Tierra Firme. Fecha: 1620-04-01; Lucas Jato Alcance y Contenido Fianza dada por Marcos de Olivares en favor de Lucas Jato, su mujer María de San Cebrián y sus hijos, naturales de Palencia, que pasan a Perú. Fecha: 1612-02-24; Diego García, natural de Becerril de Campos, soltero, hijo de Francisco Jato y de Constanza García, a Santo Domingo, como criado de Ruy Fernández de Fuenmayor. Fecha: 1569-02-12.
Misol, judía, con Rabí Jato Abemiver, judío, vecinos de Zamora, sobre estupro Alcance y Contenido Misol, judía, con Rabí Jato Abemiver, judío, vecinos de Zamora, sobre estupro. Fecha: 1491-05-04; Jato, maestre físico, con Pedro de Mazuelo, vecinos de Ciudad Rodrigo (Salamanca), sobre injurias Alcance y Contenido Jato, maestre físico, con Pedro de Mazuelo, vecinos de Ciudad Rodrigo (Salamanca), sobre injurias. Fecha: 1489-05-07; Jerónimo Pérez, receptor de las aljamas del obispado de Palencia, con Jato Sayuelo y consortes, judíos de Medina de Rioseco (Valladolid), sobre robo y otros delitos Alcance y Contenido Jerónimo Pérez, receptor de las aljamas del obispado de Palencia, con Jato Sayuelo y consortes, judíos de Medina de Rioseco (Valladolid), sobre robo y otros delitos. Fecha: 1490-03-11.

D. Felipe Aira Pardo, historiador e investigador, en su estudio acerca de la Sinagoga de Monforte de Lemos y refiriéndose a algunas de las familias de origen judío-converso, refiere las siguientes:

Otras familias conversas asentadas en Monforte de Lemos y que fueron en su momento procesadas por el Santo Oficio de Santiago, con diferente suerte son las siguientes: Coronel, Pereira, Céspedes, León o de León, Abrahan de Lucena, Fonseca, Paz, Guadalupe, Mezquita, Olibera u Olibeira, Ávila, Núñez, De Freytas, Feijoo, Álvarez, Carneiro, Falcón Trigo, Centeno, Carrizo, Xato, etc...





Lo cierto es que, la primer consecuencia de la aplicación de los estatutos fue el exilio, a partir de 1537, de muchos frailes que se vieron obligados a emigrar de Castilla, sobre todo hacia Portugal, donde pudieron exportar no sólo la tradición observante que se vivía en los conventos castellanos, sino también apoyar la actividad cultural y de reforma eclesiástica promovida por el cardenal Enrique, en su corte de Évora, y por fray Luis de Granada, que daba una segunda vida a la espiritualidad recogida entre los dominicos, asociando sus esfuerzos misionales con el de los primeros jesuitas.14 

Al mismo tiempo, esos dominicos engrosaron la lista de los partidarios de la Casa de Austria en el ámbito lusitano. Si bien los estatutos no fueron impuestos en todos los conventos de la provincia, estos no sólo fueron aplicados para investigar a los candidatos al hábito dominico, sino también a novicios que ya habían sido admitidos e incluso a frailes profesos, cuando estos pedían el traslado desde un convento que no tenía estatuto a otro que sí lo tenía.   

No obstante, en ocasiones, el  rumor de una mancha familiar, echado a rodar, fue motivo para negar a un fraile la aceptación en un convento donde existía estatuto. Es lo que sucedió en 1583 a fray Pedro de Mazuelo, fraile profeso del Convento de San Pablo de Burgos, que pretendió ser admitido, primero, en el Convento de San Esteban y, luego, en el Colegio de San Gregorio de Valladolid.18 Y es que fray Pedro era pariente de los Maluenda, que si bien era una familia prominente de Burgos, que a lo largo del siglo XV se había visto sumamente beneficiada por diversos privilegios concedidos por los monarcas castellanos desde el reinado de Juan II, estaban emparentados con los Santa María, de origen judío.19 En efecto, el vínculo se había producido por el matrimonio de Juan Garcés de Maluenda con María Núñez Ha-Leví, hermana del célebre obispo Pablo de Santa María.20 Esta familia había dado varios hijos al clero regular y secular de la ciudad y, al igual que los Salamanca, Gallo y Polanco, eran grandes benefactores del  convento dominico, donde incluso tenían capilla propia, la Capilla de las Vírgenes.21 Lo cierto es que fray Pedro no pudo ingresar en el convento salmantino y, para hacerlo en el colegio vallisoletano tuvo que iniciar un sonado pleito, en el que, como es lógico pensar, actuaron como defensores y valedores del fraile varios miembros de su linaje, explicando que la abuela materna de fray Pedro, Beatriz de Maluenda y Castro, no descendía de Juan Garcés, sino de su hermano Andrés.22 Todo concluyó finalmente con una sentencia rubricada por el provincial de la Orden, fray Juan de la Cueva, y por el confesor del rey, fray Diego de Chaves, que obligaba al colegio, en virtud de cédula real dada el 17 de junio de 1586, a recibir al fraile burgalés.23 Al poco tiempo moría fray Pedro. En este punto, la suerte de fray Pedro de Mazuelo recuerda una reflexión realizada por el profesor Domínguez Ortiz, acerca de los riesgos que se podían correr cuando se aspiraba a entrar en una institución donde regía un estatuto de limpieza: Cuando la infamia de una familia era tan pública, rara vez o nunca se atrevía un miembro de ella a pretender el ingreso en Colegio, Inquisición u Orden Militar. El que aspiraba a uno de estos cargos, o creía de buena fe que era de linaje limpio o bien su mancha sería tan dudosa y remota que con un poco de suerte y maña podría esperar salir airoso de la información. (Domínguez Ortiz 1991, 75) 


1. el mercader que recHazó la alcaidía de málaGa por una embajada en alemania Esta rama comienza con Sancho Martínez de Lerma (a veces Sancho Fernández), nacido en torno a 1400 y señor de Quintanilleja y Espinosilla, caballero de la Banda y Guarda mayor del rey1. El 7 de octubre de 1450 renunció a la regiduría en favor de su primogénito, con derecho a suceder su nieto de igual nombre2, enterrándose en 1459 en su capilla de San Pedro, siendo padre, entre otros3, de Garcí Martínez de Lerma y Vilella, nacido en 1438 en Burgos, que el 7 de octubre de 1450 fue regidor de Burgos, siendo en 1457 fue alcalde4. Entre 1450-1457, con Juan II, fue Guarda real5, casándose, en torno a 1458, con Catalina de la Cadena y Gómez Mazuelo, de ascendencia criptojudía6. 6Hermana de frey Pedro Mazuelo, caballero de San Benito, hijos de Pedro Martínez de Mazuelo, tesorero de la Casa de la Moneda, y de María de la Cadena y Figueroa. Dávila Jalón, V. «Extractos de varios expedientes de nobleza y limpieza incoados por caballeros burgaleses en solicitud de ingreso en las Órdenes Militares españolas [02]: Siglos XVI a XVIII». BIFG, 25 (1946), pp. 10-12 y Ortego Rico, P. «Política monetaria de Enrique IV de Castilla en la antesala de la guerra civil: causas y consecuencias económicas y políticas (1454-1465)». En Landa García, R. (ed.). Fisco y moneda. El uso del dinero en las economías de los reinos hispánicos, siglos XIII al XVIII, Santander: 2020, p. 140.

Catalina de Lerma Meléndez. Esposa de Diego Pardo de Salamanca, comerciante en Amberes134, y de García de Mazuelo, procurador de Burgos135 y mercader de paños en Inglaterra y Flandes y Francia136.  En 1491 llevó 200 quintales a Londres y 364 sacas de lana, con destinos diversos (La Rochela, Nantes y Flandes), que recepcionarían su sobrino Diego de Medina o Francisco de Nájera. También tuvo tratos en Flandes con García de Arbieto y Francisco de Lerma [González de Arce, J.D. «Las grandes...», pp. 261-262 y Jonez Matews, C. «Family Partnerships and International Trade in Early Modern Europe: Merchants from Burgos in England and France, 1470-1570», The Bussines History Review, 62 (1988), p. 367-397]. También comerció con pastel, clave en el tinte de paños. Caster, G. Le commerce du pastel et de l'épicerie a Toulouse (de 1450-environ á 1561), Toulouse: 1962, pp. 91-124.

Mazuelos en la CHancillería de Granada



As presented in “New Light on the Jewish-converso Ancestry of Don Juan de Oñate: A Research Note” (Colonial Latin American Historical Review, Spring 1998 7:2, 174-190)

Additional lineages from the Ha-Levi family to their present day descendants are provided with identified links.

  1. 1.- Abraham Ha-Levi, originally from the kingdom of Aragón who settled in the City of Burgos in the realm of León by 1350 AD. (Source: A)
  2. Isaac Ha-Levi, md.ca. 1350 with doña María (Hebrew family name not known). This couple had seven known children. (Source: A)
  3. Doña María Núñez, b. at Burgos, León – d. 1423, and converted to Catholicism on 21 July 1390 with her mother and two brothers, being baptized at the Catedral de Burgos; md. don Juan Gárces (Rodríguez) de Maluenda. (Sources: A, B)
  4. Don Alvar Rodríguez de Maluenda, d. 1470, Señor de las Medubas, Alcaide de Lara, Regidor de Burgos; md. doña Teresa Ruiz. (Source: B)
  5. Don Hernando de Maluenda, b.ca. 1440, Burgos, León, Tesorero de la Casa de Moneda of the City of Burgos; md. doña Ana Romero. (Source: C)
  6. Licenciado don Pedro de Maluenda, b.ca. 1465, Juez de las Arcadas de Sevilla (Chief of Appeals Judge); md.ca. 1490 with doña Catalima de la Cadena y Martínez de Lerma, daughter of don García Martínez de Lerma (Ambassador of the Catholic Monarchs to Naples, Venice, and the Papal Court) and doña Catalina de la Cadena y Gómez Mazuelo. (Sources: C, D)
  7. Doña Catalina de la Cadena y Maluenda, md. don Gonzalo de Salazar, Factor Real de Nueva España (1524-1554), native of the City of Granada, son of Doctor don Juan Fernández de Guadalupe and doña Catalina de Salazar. (Source: C, D, E)
  8. Doña Catalina de Salazar md. (1) don Ruy Díaz de Mendoza, and had two children: 1) Don Ruy Díaz de Mendoza; and 2) Doña Magdalena de Mendoza md. don Vicente de Zaldívar y Oñate. A lineage from this couple to the present day is given here . (Sources: C, D, E, F)
A USO Y ESTILO DE MERCADERES. PRÁCTICAS COMUNITARIAS DE LA NACIÓN BURGALESA DE SEVILLA EN LA PRIMERA  MITAD DEL SIGLO XVI Rafael M. Pérez García Universidad de Sevilla, España 
La documentación notarial sevillana muestra de manera clara cómo los mercaderes burgaleses que operaban en Sevilla preferían acudir a miembros de su propia nación para realizar tales cobros o llevar a cabo las reclamaciones que fuesen necesarias para hacerlos efectivos. Así se concluye del análisis de una muestra de 45 poderes para cobrar a terceros que fueron otorgados en la ciudad por mercaderes burgaleses que realizaban negocios en ella y a través de ella con las Indias y otros países europeos (Italia, Portugal, Francia, Flandes, Inglaterra). Herrera10. Otros aparecen en estos poderes solo como estantes en la ciudad, si bien sabemos que también ellos acabaron avecindándose en la urbe y fijando su residencia de manera definitiva en la misma, entrando a formar parte de su élite mercantil; así sucede con Alonso de Nebreda11, Juan de Maluenda Polanco12, Diego Díaz de Melgar13, Diego del Castillo14 y Antonio de Mazuelo15. Es decir, al menos 15 de esos 31 mercaderes residieron en Sevilla como vecinos y tuvieron en ella el centro de sus negocios.
En estos poderes, correspondientes al periodo 1514-1550, documentamos a 31 mercaderes burgaleses actuando como otorgantes. De ellos, una decena son mencionados, a partir de algún momento, como vecinos de Sevilla, lo que demuestra su establecimiento en la ciudad. Son los siguientes: Juan de Castro de la Peña1, Diego de Aranda2, Juan de Escalante3, Pedro de la Torre4, Francisco de Lerma Polanco5, Gómez de Morales6, Alonso Gómez de la Serna7, Pedro de Castro8, Juan Ayres9 y Jerónimo de 




1548/10/27. Granada* Provisión a la justicia de Córdoba, inserto el auto, pronunciado a petición de Juan Díaz de Montenegro, vecino de Sevilla, contra Lorenzo de Casas, defensor de los bienes de Gabriel Fernández de Castro, Pedro Ruiz de Villegas, Gregorio de Castro, María López de Castro, mujer de Juan de Mazuelo, vecino de Burgos, los herederos de Jerónimo de Castro y Gregorio de Castro, Pedro de Cáceres trapero, vecino de Córdoba, como opositores, sus acreedores, iniciado en 1542, cuando Juan Díaz reclamó a Gabriel Fernández 2.793.529 mrs. que le debía, según asientos que constaban en sus libros, además de otros 922.632 mrs. del gasto del pastel y brasil que le había enviado; sabido esto por el deudor, se alzó con sus bienes, llevándose, además, robados dineros y mercancías del demandante en gran cantidad. El auto dictado por los oidores ordena que todos los que tuvieran bienes del ejecutado acudieran a estar a cuenta con Juan Díaz, aportando, así mismo, los libros y escrituras existentes. ARChG, caja. 5.721 (3 hojas

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